El titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), Paul Starc, reveló este jueves los detalles sobre el operativo que permitió el hallazgo de 469 kilos de cocaína ocultos en un buque cerealero de bandera de las Islas Marshall. La embarcación, que tenía como destino Europa y procedía de Emiratos Árabes, se encontraba anclada en el puerto de San Lorenzo, en la provincia de Santa Fe.
A bordo del buque, el “MV Ceci”, iban 21 tripulantes de nacionalidad filipina, de los cuales 20 están detenidos, y, previo paso por el puerto de Montevideo, en Uruguay; su destino final era la ciudad Ámsterdam, la capital de los Países Bajos. Llevaba 46 mil toneladas de pallets de girasol.
“Esta es una información que se recibe en la UIF ayer en la madrugada, que nos decía que había un buque que contendría elementos en infracción a la Ley 23.737, la ley de estupefacientes, y que sería, en principio, cocaína”, dijo Tarc en declaraciones a Eduardo Feinmann en Radio Mitre.
El hallazgo
Las autoridades encontraron este miércoles 469 kilos de cocaína de máxima pureza en un buque cerealero proveniente de Emiratos Árabes en la terminal portuaria santafesina de San Lorenzo.
Todo comenzó cuando el capitán del buque “descubrió varios paquetes sospechosos en una de las cámaras frigoríficas del barco y en el interior de los vestidores”, explicaron.
Más precisamente, en una de esas cámaras frigorífica del buque se hallaron los primeros 80 kilos de cocaína. Esa fue la punta del caso. Esa embarcación cuenta con un total de tres refrigeradores.
Uno de los paquetes que contenía la cocaína pesaba 31,8 kilos.
Las fuentes con acceso al expediente agregaron, que ante el hallazgo, el capitán del buque “MV Ceci”, de bandera de las Islas Marshall, se comunicó con el armador -responsable de la operación del barco-, quien llamó a un estudio jurídico en la ciudad de San Lorenzo.
Fue entonces cuando la información llegó a la UFI, que hizo la denuncia de madrugada en la fiscalía federal y comenzaron los operativos de las fuerzas federales en el buque que había amarrado en el muelle Vicentín del puerto de San Lorenzo para hacer trabajos de carga.
Según las fuentes, “los bultos con droga se encontraban guardados dentro de bolsos estancos, y cada pan, estaba resguardado con diversos materiales para garantizar la impermeabilidad del cargamento”.
Fuente: Infobae
