Los altos costos ponen entre las cuerdas al sector hotelero

Los altos costos ponen entre las cuerdas al sector hotelero

(Por Cristian Velázquez, Jujuy Sincrónico).- Al explicar las dificultades que afronta el sector que representa, Cristian Boglione, presidente de la Cámara de Hoteles, Restaurantes y Afines de Jujuy, es contundente: la “alta presión tributaria”. Sin dudas, un factor influyente a la hora del balance, además que les resta competitividad frente a otros destinos turísticos.

Las condiciones económicas y laborales en que se desenvuelven estos establecimientos privados, están reglamentadas por leyes y ordenanzas municipales y por ende, los costos resultantes, pueden ser determinantes en la rentabilidad, sin distinción.  

De la misma manera, hay cuestiones favorables que entran a tallar al momento de poner en la mesa la oferta de los prestadores (desde eventos de promoción hasta los beneficios de la reducción impositiva), pero es el propio turista quien toma la decisión al planificar un viaje.

“La falta de competitividad es el gran problema que sufre la Argentina. Y en Jujuy, la alta presión tributaria es un componente bastante complicado respecto a todas las competencias de los países limítrofes como de Europa o Centroamérica”, indicó Boglione.

A ello, sumó la informalidad que es otro factor que incide en la rentabilidad de los hoteleros/gastronómicos que ofrecen sus servicios en Jujuy, una provincia que se caracteriza por su rica y diversa cultura, que tiene todo para dar en su esquema turístico.

Según Boglione, entre impuestos nacionales, provinciales y municipales el sector hotelero tiene un impacto de “entre el 40 y 50%” de su rentabilidad.

En esa estructura entran las cargas laborales, aportes, contribuciones, lo que significa “el doble que en cualquier otro país”, sostuvo en declaraciones a Jujuy Sincrónico.

De esta manera, “los costos nuestros son muchos más altos que los países vecinos y el resto del mundo”, aseguró.

Por otro lado, desde que asumió el actual presidente de la Nación, a diferencia de años atrás, se tiene la ventaja de tener estabilidad y con ello cierta previsibilidad lo que da “mínimos índices de rentabilidad como para poder competir”.

Los hoteleros/gastronómicos brindan sus servicios todo el año y por eso las temporadas altas como las vacaciones de invierno o de verano, fines de semana largo o los XXL son las más esperados para poder equilibrar sus cuentas.

“La cuestión es la temporada baja ya que tenemos que pasar con ocupaciones de 30% promedio (en sus camas) que es muy bajo para el sector hotelero”, remarcó.

Boglione sostuvo además que, a la hora de planificar un viaje, el turista no solo mira el bolsillo sino que ve también otras situaciones que pueden resultarle más ventajosas «como ir a pasear al extranjero, que está muy de moda y por el tipo de cambio».

Frente a esto, reducir los costos tributarios puede ser una estrategia para aumentar la competitividad, al disminuir los gastos operativos de las empresas turísticas y, potencialmente, reducir los precios para los turistas.

En reuniones que mantuvo a nivel nacional, y en contacto con el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes Daniel Scioli,  a través de Fehgra (Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina) se le interiorizó de la problemática del sector, en particular las cargas tributarias.

“Se comprometió a hacer una quita del IVA, pero como todos sabemos eso debe pasar por el Congreso. Es importante poder llevar este impulso, sabe perfectamente la situación”, afirmó.

En vista que «la mayoría de los países turísticos tenés un IVA diferenciado y en algunos otros directamente están exentos».

«A eso se apunta, a que a nivel nacional como provincial, bajen ingresos brutos, ya hubo una merma pero necesitamos más, lo mismo que tasas municipales para poder ser competitivos”, concluyó.