(Por Cristian Velázquez, Jujuy Sincrónico).- El desembarco de Uber, Didi y otras aplicaciones de viaje al transporte alternativo, desató una controversia en Jujuy: por un lado, taxistas que sostienen el sistema tradicional con la adaptación de esa tecnología, y por otro, usuarios a favor de ampliar su uso a vehículos particulares.
Una tendencia a nivel mundial que moderniza la forma de viajar, convierte a esas plataformas en la herramienta preferida para mucha gente que puede elegir en qué servicio movilizarse.
Actualmente en Jujuy, el uso de Uber o Didi está reservado para los taxis amarillos, de acuerdo con la ordenanza N° 8073 sancionada en el 2024 “del marco normativo” para las apps de transporte.
La normativa da pie a un registro para las operadoras que deben fijar domicilio legal en San Salvador de Jujuy, sin excepción.
Para responder a un funcionamiento adecuado, además, deberán tributar un canon por el uso de la vía pública.
Los prestadores que se estarían ajustando a la reglamentación son los taxis tradicionales. De otra manera, se generaría una competencia desleal con conductores particulares sin la habilitación del municipio.
“Los únicos vehículos autorizados para trabajar con las distintas aplicaciones son los taxis amarillos porque brindan todas las garantías de seguridad”, explicó el concejal capitalino Gastón Millón.
De esta manera, por el momento, se cierra la posibilidad de que otros vehículos que no sean taxis puedan incorporarse.
Por lo tanto, no hay ninguna “desregulación” del transporte. Al menos por el momento.
Sin embargo, no son pocos los vecinos –y cada vez más- los que ven con buenos ojos que se abra el mercado a una libre competencia, de la oferta y demanda, que permita abaratar tarifas.
Y porque, además, la diversidad del transporte con la tecnología aplicada, redundará en una mejora en la prestación de un servicio básico.
En las redes sociales, se manifiesta el descontento de usuarios frecuentes del transporte alternativo: afirman que los precios de los taxis son caros, a lo que se suma el mal estado de los coches y la falta de confort.
Con cierto criterio, un vecino planteó una dicotomía por esa doble función: «los taxis son taxis primero y después son Uber». Según él, «se es uno o se es otro».
En el ámbito capitalino, es posible registrarse para el uso de Uber o Didi, solo con la licencia de conducir y un vehículo en condiciones, pero choca con las restricciones que impone la normativa local.
Días pasados, volvieron controles de la Policía de Tránsito de la Municipalidad contra autos Uber que fue bien visto por los taxistas, pero no por mucha gente que usa esa movilidad pese a su «ilegalidad».
“Toda norma puede modificarse, pueden haber nuevos proyectos. El año pasado lo que se hizo fue habilitar la posibilidad que las plataformas funcionen, son ágiles, seguras, te dan la certeza del monto al pagar el final del viaje”, expresó Millón consultado por Jujuy Sincrónico.
Y continuó: “Se habilitó el funcionamiento de las plataformas que existían, las cuales tienen que inscribirse en el municipio, fijar un domicilio y cumplir una serie de requisitos”.
Millón, habló que todo cambio importante en la legislación puede llevar un tiempo en acomodarse para avanzar a la parte operativa.
“Hay una normativa previa a la existencia de estas app, y pueden convivir las normativas anteriores con las nuevas. La palabra final no está dicha. La idea es mejorar la vida del ciudadano”, explicó el edil radical.
Mencionó luego que “el Ejecutivo y el presidente del Concejo Deliberante (Lisandro Aguiar) están en contacto con representantes de las app, básicamente, para tratar de seguir mejorando la situación y la normativa”.
“Pasaron varios meses y las aplicaciones siguen sin cumplir su parte en la norma que les corresponde, no es una falta del municipio ni del concejo sino de las aplicaciones”, aseveró.
El propio concejal avizoró una situación conflictiva porque, de un lado, taxistas que cumplen todos los requisitos (pagan los impuestos, pasan las inspecciones con un costo lógico por las licencias) y por otro lado “todo un grupo de gente con derecho a trabajar, pero que según la legislación tienen que estar en aplicaciones que cumplan ciertos requisitos para después poder avanzar con una siguiente etapa”.
En Salta y Córdoba
Otras ciudades como Salta y Córdoba, donde también han ingresado las app de viajes y han tenido disputas con los taxis y remises, le dieron una salida que desreguló el servicio de transporte alternativo.
En Salta, el intendente Guillermo Durand, respaldó la sanción del Concejo Deliberante y aseguró que se moderniza el sistema de transporte, se le da libertad de elección a la gente y se acaba el monopolio de los taxis.
La ordenanza establece que los conductores deben tener licencia profesional, no tener antecedentes penales y cumplir con condiciones de seguridad para el vehículo y los pasajeros.
Las empresas operadoras deben acreditar representación legal en Salta y brindar soporte técnico online.
En Córdoba, los ediles de la ciudad capital, aprobaron la vigencia de un plazo de seis meses para que los conductores de Uber y otras apps se registren en una plataforma digital, que cumplan ciertos requisitos y el municipio sea el encargado de definir la cantidad de vehículos que serán necesarios para cubrir las demandas antes de autorizarlos.
Al igual que en Jujuy, ahora, los conductores de taxis cuentan con una doble posibilidad: prestar el servicio de manera tradicional y también a través de aplicaciones, ya legalizadas.
