El “Negro” Manuel Alfredo Guerrero falleció este lunes y su nombre quedará inmortalizado en el recuerdo de los hinchas de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, club en el que hizo prácticamente toda su carrera como futbolista profesional.
A través de sus redes sociales, Gimnasia hizo saber su participación por el fallecimiento de su exfutbolista (tenía 59 años) y envió las condolencias a sus familiares.
“En este triste momento, todos los estamentos de la institución acompañan a su familia y amigos. Se ruega elevar una oración en su memoria. ¡Hasta siempre “Negro” y gracias por tanto!”, expresó la entidad.
Quienes lo vieron jugar en la cancha, era un delantero nato, un “punta” de los de hoy y que ya no abundan, que desbordaba con una velocidad impresionante para dejar despatarrado a sus marcadores, y entrar casi con pelota y todo al arco, o enviar una asistencia perfecta para el gol.
Los hinchas y todo el club Gimnasia lo recuerdan como una gran persona, siempre, con los cortos, y ya retirado de las canchas. Porque después de colgar los botines, quedó vinculado a la institución “loba” como formador en la escuelita de fútbol.
En los ‘80 y principios del ‘90 formó parte de una temible “sociedad del gol” con Mario Lobo y Carlos “Chato” Rosas, para disputar los torneos liguistas, del Interior, Interprovincial y Zonales.
Guerrero fue uno de los artífices del ascenso del Lobo jujeño al Nacional B en 1993 y al año siguiente a la Primera División bajo la conducción técnica de Francisco Ferraro.
El “Negro” debutó en 1983 y vistió la camiseta albiceleste durante 14 temporadas consecutivas.
Nacido en esta ciudad un 28 de agosto de 1965, surgió de Gimnasia teniendo su debut oficial con tan solo 16 años.
Fue por la Liga Jujeña, en donde de a poco fue haciendo sus primeras armas y sus primeros goles, hasta que por su notable capacidad en ataque (ya registraba más 17 gritos a nivel local) tuvo la posibilidad de jugar por primera vez en AFA en el Regional 1983/84, de la mano de Celso Fernández ante Atlético Ledesma. Poco después, logró sus primeros títulos con el Anual y el Confraternidad de 1985 y participó del Nacional «B» 1986/87.
El 5 de abril de 1997 marcó el último de sus más de 110 goles con la camiseta celeste y blanca, para unas semanas después vestirla por última vez, luego de 15 años y más de 430 presencias.
